Consejos Diagnóstico de Frenos

El tipo de conducción que practiques es clave para determinar los desgastes típicos que se van a producir en tu vehículo. Si abusas demasiado del pedal de freno o si eres agresivo con ellos, puedes desgastarlos antes de tiempo o agotar sus propiedades de retención, si estás atento a lo que tu vehículo te indica mediante los diferentes sensores e indicadores que ves en el tablero, estarás sobre aviso ante cualquier fallo inesperado, y podrás actuar en consecuencia, en caso de oir un chirrido al frenar, tendremos que discernir si estamos ante el caso normal de un cambio rutinario de pastillas o bien que haya un problema en el sistema de frenado. Ante la duda, lleva tu carro al taller.

Los ruidos nunca son buenos indicadores de que algo esté correcto en un carro. Pueden ser ruidos benévolos como llevar una ventanilla trasera “casi” cerrada, pero por la que se cuela aire y provoca un molesto ruido, pero pueden ser ruidos que indiquen algún fallo en el sistema de frenado. Si oímos un chirrido desagradable al aplicar presión sobre el pedal de frenado, ¡muchísimo ojo!

Las pastillas gastadas hacen que la fricción contra los discos se convierta en una pesadilla, pero también es peligroso porque se difumina cualquier frenada eficaz, poniendo en peligro a conductor y ocupantes, además de a los demás conductores.

Los frenos más comunes hoy en día son los frenos de disco, antiguamente los frenos de tambor se montaban en todos los carros, tanto en las ruedas delanteras como en las traseras. Con la aparición de los frenos de disco, el tambor se fue dejando de lado por su menor eficacia.

  • Frenos de Tambor: consiste en un tambor girando solidariamente a la rueda que tiene un material de fricción capaz de frenar el carro cuando se empuja contra el tambor.
  • Frenos de Disco: consta de un disco rotor metálico sobre el que se ejerce presión a través de las pinzas de freno (que tienen montadas unas pastillas de material de fricción) mediante un sistema hidráulico (normalmente). Estas pastillas son las que se aplican contra la superficie del disco para generar fuerza de frenado.
  • Freno de Estacionamiento: el freno de mano, que actúa solamente sobre las ruedas posteriores y sirve para mantener el carro parado en un estacionamiento.

El funcionamiento de los frenos es, básicamente así: cuando pisamos el pedal de freno, se activa una bomba hidráulica que conduce el líquido de frenos hacia las pinzas de freno. La presión del líquido hace que los pistones empujen las pastillas. Estas pastillas hacen fricción contra el disco de freno, donde la energía cinética se convierte en calor disipado, y así el conjunto del vehículo decelera progresivamente.

La necesidad de realizar el cambio se suele señalar en un indicador luminoso del cuadro de instrumentos. Las pastillas de freno (pueden ser una, 2 ó las 4) disponen de un tetón indicador a una distancia concreta para que, cuando su grosor se reduce, roce con la superficie de fricción del disco, haga masa y a través de un cable llegue al testigo del panel. Hay pastillas con indicadores sonoros que mediante un acople metálico a cierta distancia, como en el primer caso, al disminuir grosor rozan con la superficie del disco y producen un ruido agudo que advierte de la inminencia de su sustitución.

También hay modelos en los que el fabricante no coloca dispositivo de aviso alguno. En ese caso se puede comprobar su estado a través del líquido de frenos: según cómo se vayan gastando las pastillas, el nivel de aquel baja en el depósito. Incluso si esa disminución es significativa, puede llegarse a indicar en el tablero con una señal luminosa.

Comprobar visualmente el grosor de las pastillas a través de las llantas es otra forma de conocer su estado, pero en ocasiones son poco visibles y pueden llevar a error. Además, un nivel bajo del líquido de frenos puede advertir de un problema en el circuito por una fuga que derive en falta de presión sobre el pedal.

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